UN ESPOSO DE REEMPLAZO. CAPÍTULO 25. La villana de la historia
UN ESPOSO DE REEMPLAZO. CAPÍTULO 25. La villana de la historia
El frío del aire acondicionado del hospital era tan intenso que Irina pensó que podría congelar hasta sus pensamientos. Estaba sentada en una cama, con la espalda apoyada contra la cabecera y una bata que apenas la cubría.
Había abierto los ojos hacía diez minutos para encontrarse con la cara asustada de su hermano frente a ella.
—Te desmayaste en la empresa —murmuró él con lentitud—. Por poco me da un infarto cuando te vi caer. —Mi