HERIDAS PERFECTAS. CAPÍTULO 2. Un ogro integral
HERIDAS PERFECTAS. CAPÍTULO 2. Un ogro integral
Karina llevaba casi un año viajando sin parar. Había comenzado en Asia, donde había pasado meses pintando rostros en festivales y desfiles, y ahora estaba en Europa, su continente favorito. Amaba los pueblos pequeños, llenos de gente amigable y comidas caseras, pero su última parada había sido en una ciudad más grande de lo que acostumbraba: Varna, en Bulgaria. Había elegido ese lugar por el famoso festival de Halloween.
Algo en esa noche la atraí