CAPÍTULO 68. Fuera de la realidad.
CAPÍTULO 68. Fuera de la realidad.
Si era honesta, Serena tenía que reconocer que no sentía nada. Tenía el cerebro embotado y el corazón le latía demasiado rápido, mientras su único instinto, el único que le quedaba, era abrazar a Meli, que lloraba en su regazo. El trayecto hacia el aeropuerto fue una agonía, pero ella no podía hacer otra cosa que estrechar a la niña contra su pecho y tratar de calmarla.
Serena solo fue capaz de reaccionar cuando Aurelio le acercó aquel bote de gomitas de oso q