Mundo ficciónIniciar sesiónALICIA
Los rayos del sol chocan contra mi piel blanca y lo odio, pero decido ignorar esa ligera molestia cuando llego a la fortaleza Brzezinski, muero de ganas por lamer la enorme polla que he deseado durante varias semanas, no he follado con Enzo desde que estuvimos en Turquía cerrando un negocio hace dos meses, y mi coño implora por tan grande verga, deseaba que me estirara y m







