Mundo ficciónIniciar sesiónLEA
Al salir del baño después de esperar una larga fila de siete chicas oliendo a alcohol y con el pintalabios barato o el rímel corrido, regreso a la barra, en donde Dylan me suplica ayuda con la mirada al verse atrapado por los brazos de una rubia bajita con minifalda y un top fosforescentes.
—Por fin —dijo en tono solemne.







