Mundo ficciónIniciar sesiónMe dirijo a Cédric y entramos a la que era mi habitación, intento cerrar la puerta cuando me aseguro que los dos estamos dentro, pero la mano de Enzo me lo impide.
—Largo.
—Y una mierda, Lea —empuja la puerta y con ella a mí.
—Vete, Enzo.







