Mundo ficciónIniciar sesiónHabía amanecido por completo y después de ducharme, me dirigí al camarote contiguo. Al igual que la habitación, se trataba de un espacio reducido. Paredes blancas, interrumpidas por dos ventanas similares a las de la habitación. Un sofá de color azul marino y una pequeña mesa de madera llenaban el espacio de la sala de estar. Sobre ella, el retrato del abuelo de John —maravillosos genes, maravillosa descendencia—. Al lado izquierdo,







