El joven Zhao vio en silencio a Asher, meditando cada palabra que le diría, pues tenía dos opciones, decir la verdad y enfrentarse a una muerte segura, o mentir y ganar tiempo, apostando hasta su último aliento a un mejor porvenir, ¿y cuál era este? Fácil, Zhao queria ser dueño del oriente o al menos de la mitad de este, sentía que era la única manera que tenia de formar una familia, pues la vida de Asher como mafioso, en el tiempo en el que vivió en el occidente era una leyenda en sus tierras,