Capítulo 46 Ming y Zhao.
El fénix arremetía contra Kiriko, quien se desarmaba en gemidos, era la primera vez en todas sus vidas que la niebla era mujer, y estaba más que feliz con ese hecho, sus rodillas abiertas y su trasero empinado, mientras sus manos trataban de mantenerla firme sobre el mullido colchón, claro que la mano de Nuriel que enrollada en su cabello y, tiraba de este cual riendas sujetarían a una potra salvaje ayudaba a su equilibrio, y la otra mano del fénix apretaba con fuerza su cadera, tratando de man