Capítulo 68 Para siempre.
No pasó mucho tiempo antes de que el portal volviera a brillar y Declan regresara con un cuenco de helado de plátano en las manos. La habitación se llenó de risas y alegría cuando Kalila probó el primer bocado, su antojo finalmente satisfecho.
—Gracias, Declan. Gracias a todos. —dijo Kalila con una sonrisa de gratitud.
Sus compañeros la rodearon, sintiendo el vínculo de amor y devoción que unía sus corazones. Juntos, sabían que podían superar cualquier obstáculo y cumplir cualquier deseo, por má