Capitulo 36 Que yo no exista.
El nerviosismo en el rostro de Ikigaí era claro, más aun cuando luego de ingresar en su hogar este fue cubierto por un abola de fuego, creada por Nuriel, una medida de fuerza que no pasaba desapercibida para nadie.
— ¿Qué es lo que está sucediendo? — el nerviosismo de Kalila era claro, y Ukara fue a su lado, abrazándola desde la cintura, mientras Ikigaí y Nuriel, se encaraban en silencio en mitad de la sala.
— ¿Qué es lo que sabes quimera? — indago molesto Declan y el peli azul, que ahora ya no