23 Soportar.
Kalila no sabía que pensar o decir, era vergonzoso que cada vez que veía a Nuriel su centro se humedeciera, más porque a cada momento recuerdos de su encuentro atacaban su mente, dejándola en una nebulosa de placer, aun mas incomodó era sentir la humedad en el aire cernirse sobre ella, y ni hablar de lo que había sucedido en el bosque, ¿debía decirle eso a Ikigaí? No lo sabía, todo era tan confuso, más al encontrarse cocinando junto a Ukara, como si fuesen grandes amigos ¿Qué estaba mal con ell