Capítulo 53. Confesiones del corazón.
La llenó de besos para borrar el dolor y poco a poco sintió cómo el cuerpo de Sofía se fue relajando. Y así por fin pudo comenzar a demostrarle con una dolorosa delicadeza cómo era capaz de venerar su cuerpo, uno que antes no le había pertenecido a nadie y que él estaba dispuesto a luchar para fuera solo suyo por siempre.
Entró y salió de su cuerpo con movimientos lentos y cuidadosos, permitiendo que Sofía se ajustara a la nueva sensación. Sus ojos nunca dejaron los de ella, tratando de comunic