Capítulo 50: Entre bromas y barro.
La suave luz del amanecer se filtró por las cortinas cuando Sofía abrió los ojos lentamente. Por un momento se sintió desorientada, hasta que los recuerdos de la noche anterior inundaron su mente.
Giró la cabeza ligeramente y se encontró con el rostro dormido de Lukas, su brazo aun rodeándola protectoramente.
Un cálido sentimiento se expandió en su pecho mientras lo observaba. En ese momento de quietud, con su rostro relajado y vulnerable, Sofía pudo ver al hombre del que se había enamorado, s