Capítulo 24. Corazón roto.
Sofía subió las escaleras corriendo, con lágrimas de rabia y frustración rodando por sus mejillas. Entró a su habitación y cerró la puerta de un portazo, apoyándose contra ella mientras trataba de calmar su respiración agitada.
—¿Cómo pude ser tan estúpida? —, se reprendió mentalmente. —Debí haber sabido que Lukas nunca cambiaría, que solo se estaba burlando de mí.
Se dejó caer en la cama, sintiéndose completamente derrotada. Todos los momentos dulces que había compartido con Lukas en las últim