Capítulo 23. El despertar del desprecio.
Lukas levantó la mirada al escuchar la voz de Sofía, su expresión con una mezcla de aparente sorpresa y algo más que ella no pudo descifrar. Por un momento, pareció que iba a levantarse, pero solo acomodó a la mujer en sus piernas besándola con aparente pasión, haciendo que Sofía sintiera un profundo dolor en su pecho. Luego la miró de arriba abajo con desprecio y una sonrisa cruel curvando sus labios.
—Vaya, vaya, miren quién decidió honrarnos con su presencia —dijo con sarcasmo —Bienvenida a