MIKE
Por más que me dijera que debía esperar y ser paciente, ese lado que tanto la deseaba y la necesitaba no pudo resistirse por más tiempo. Ahora bien, ¿quién podría tener semejante fuerza de voluntad sabiendo lo hermosa y sensual que se veía en ese diminuto y transparente traje que no dejaba nada la imaginación? Nada más de recordarla, lo bien que se sentía llegar más allá de sus puntos más sensibles y lo bien que se ajustaba a mi alrededor el deseo vuelve a creer en mí.
Tantos años de sabor