51. La primer amante
El sábado temprano Alexander había sido notificado que en la tarde sería dado de alta y podría irse a casa, estaba más que deseoso de salir de ese hospital y no porque el lugar fuera malo si no que ya no soportaba la compañía de Esmeralda, desde la visita de Dayana se había vuelto más intensa y ostigosa.
— Oo... y Alex recuerdas cuando íbamos juntos al cine, me tomabas de la mano siempre cuando bajaba las escaleras...– Esmeralda suspiró y miró al techo fantaseando con aquellos días.
— Eras muy