50. Contrincantes
Ambas se sostenían la mirada, pero apesar de que Esmeralda tenía una ira creciente en sus ojos está se fue apasiguando llenandola de incertidumbre al tener frente a ella la mirada fría de Dayana.
— ¿¡Te gusta Alexander no es asi?! ¡Me lo quieres quitar!
Esmeralda dio un fuerte pisotón al caer en cuanta que la actitud y comportamiento de Dayana se debían a que también estaba tras de ese hombre que ella quería, pero Dayana retrocedió al notar la hostilidad de Esmeralda.
— La verdad es que no, te