158. Mente distorsionada
El ambiente se puso tenso al instante, la temperatura pareció descender a grados bajo cero para Dayana que sintió un escalofrío recorriendole el cuerpo entero, tragó saliva y puso su mente a trabajar, buscando alguna manera de salir ilesa de la situación o por lo menos con daños menores.
— ¿Que paso?... porque no dices nada... raro de ti ya que siempre tienes algo de decir y nunca te puedes quedar callada.
Esmeralda empezó a reír como una completa lunática, una risa vacía que causaba escalofrí