123. Mentiras desesperadas
Dayana había arrojado su celular sin cortar la llamada así que Alexander al otro lado de la línea era testigo de todo lo que pasaba, estaba listo para ir a la casa de Dayana cuando al escuchar aquellas palabras de Edgar lo hicieron parar en seco.
Ella se empezó a sentir algo nerviosa, no podía creer que Edgar yo hubiera descubierto lo de Alexander y ella, lo que era más impactante para Dayana fue que Edgar estaba muy tranquilo, así que como no estaba segura de que era a lo que se refería Edgar