107. Sonríe a la cámara
Edgar ahora estaba tan emocionado como Amanda, por esa cantidad exorbitante de dinero valía toda la pena del mundo aguantar el temperamento difícil y estresante de Dayana.
— Bueno, yo ya cumplí mi parte, dame mi papel .— Amanda puso una mano sobre su cintura y la otra la extendió hacía Edgar.
— ¿Cuál papel? .– Él la volteo a ver extraño, no recordaba de lo que hablaba.
— ¡La prueba modificada por la que fuimos al hospital, tonto!
— Aa... eso, esta en mi cajón
Amanda rápidamente se fue directo