Capítulo 79

Otra vez los medios periodísticos y las competidoras volvieron a quejarse de mis manos. Decían que me habían puesto implantes de fierro, que eran ortopédicos, que por ello mis raquetazos estallaban como dinamita y que por lo tanto debía ser descalificada.

-Ningún ser mortal en la Tierra puede hace volar una pelota a 400 kilómetros por hora-, decían enfurecidos medios y tenistas, pidiendo, a gritos, mi descalificación. Ponían foto de mis manos, con mis dedos retorcidos, gordos, amorfos y feos.
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App