En la tercera jornada rivalicé contra la serbia Sanja Bjelica, una de las favoritas del público.
Ya había terminado mis flexiones y estiramientos. Gina me exigió mucho, igual Maggi. Entre las dos me hicieron sudar la gota gorda. Heather arregló mis pelos, me acomodó la visera y me amarró las zapatillas.
-Bjelica te jugará a las espaldas, estoy segura de eso-, me dijo Ashley revisando su tablet.
Asentí con la cabeza y me puse a dar brincos. -Me siento la mujer de acero-, dije y Gina y