–¿Aún sigues confundida? -Me pregunta.
–No, en realidad no. -Le contesté de inmediato. –Ahora más que nada, se quién es quién en este juego. –Le comenté con tristeza. –Pero debo de admitir que has sido el más piadoso conmigo. -Mire un poco el suelo, puesto que para mí era un poco difícil poder ser sincera con alguien. Después lo mire a los ojos fijamente. –¿Qué tienes planeado? -La mirada del joven fue épica.
De inmediato esos hermosos ojos grises se alumbraron, mostrándome una especie de brill