–Supongo que nunca nos desharemos de nuestros fantasmas.
–¿De qué hablas?
–Hablo de que nunca nos desharemos de las personas que quisieron hacernos daño. –Suspira. –Louisa me mando un corre en donde me decía que mi madre no solo le había dejado la gran mansión en Londres, sino que también le había dejado una gran sorpresa.
–¿Cuál es esa gran sorpresa?
–Mi madre siempre ha sido un misterio para muchos, pero con esto, creo que ella misma se superó. Sin saberlo pensamos que la única empresa que es