KAIRA
No he disfrutado para nada la parrillada, la gente hablaba, pero yo solo asentía sin sentido alguno, porque mi mente solo estaba en un lugar, en aquello que dejé atrás. Anoche fue fatal, porque incluso no pude hablar ni aceptar bien las palabras de Rafa hacia mi persona, y ahora me encuentro dentro de la regadera, pensando en qué es lo que voy a hacer si realmente estoy embarazada de Aiden.
—¡Cariño, saldremos a misa, dejé preparado el desayuno! —exclama mi abuela desde el otro lado de la