Silvia, llamo por teléfono al estúpido de Roberto, ya que el número de Julián seguía sin tener línea telefónica. Espero en el auricular y aunque los tonos si entraban, él no respondió, supuso que estaba ocupado o simplemente no deseaba responder su llamada, pero aunque así fuera ella no iba a desistir tan fácilmente, no cuando esa camioneta seguía allá afuera.
Lo intento de nuevo y mientras los tonos de la llamada sonaban en su oído, observo con cautela lo que Camila estaba haciendo, ella había