La Derrota de la Oscuridad
El Conde de Valois, con el rostro contorsionado por el dolor y la furia, se lanzó contra Morwen. Su espada, bañada en la sangre de su hijo, era un rayo de venganza. Conan, Orlo y Gonzalo, sus aliados inesperados, lo respaldaban, sus armas un coro de justicia. La Plaza del Mercado, teñida de la sangre de Calix, se había transformado en el escenario de la última batalla contra la oscuridad.
Morwen, el hechicero oscuro, luchaba con la desesperación de un hombre acorralado