Epílogo.
Un año después.
Coloco el ramo de flores sobre la tumba de mi padre, y si MI PADRE. Ya ha pasado un año desde su muerte, lo suficiente como para darme cuenta de que no debo guardarle ningún rencor en mi corazón, a pesar de haberme abandonado cuando mi madre murió se hizo cargo de mi, se aseguró de dejarme en manos seguras e incluso dio su vida por mi.
Una lágrima cae por mi mejilla, siempre que recuerdo aquella escena me deprimo, he ido a terapia, he tenido pesadillas en las que el general v