— Ni creas que puedes convencerme — habla antes de que pueda decir la mínima palabra.
Levanto las manos en son de paz — calma, primero quiero hablar de lo que pasó antes.
— No hay nada de que hablar coronel, quise explicar lo que pasó y no me lo permitió — sonaba realmente dolida — en cambio decidió castigarme injustamente, así que no creo que haya de que hablar.
— ¿Injustamente? — repito irónico — ¿Debo recordarte que me besaste y luego te besaste con el teniente? Además el castigo fue por