Y así, de esa manera, Sara iba todos los fines de semana a la casa de Rose para entrenar su nueva habilidad. Practicaba con Rose, Dánan y Richard. Durante la semana asistía regularmente a la universidad como si nada pasara y tenía momentos familiares como cualquier otra persona sin jamás mencionar sus dos habilidades.
—El examen estuvo muy difícil, ojalá poder aprobar —dijo Kaya.
—Calma, estamos en ese momento del semestre donde nadie duerme y solo hay exámenes finales pero nuestro esfuerzo va