Solo imaginar su reacción si supiera que Dylan y yo *dormimos* juntos me pone los pelos de punta. Martín definitivamente armaría un alboroto monumental.
—Ejem. Ayer fue mi cumpleaños —interrumpe Dylan, frotándose la nuca con una leve incomodidad. —Mi familia se enteró de lo de Camila y, bueno, durante la fiesta, mi primo la llevó al lugar como sorpresa. Ya era bastante tarde cuando todo terminó, así que... se quedó a pasar la noche. No era seguro llevarla de regreso en ese momento —trata de exp