Thomas (Patrick)
Esa mujer era perfecta. Deseable, hermosa, inteligente y, sobre todo, libre. Entendía que lo nuestro era solo sexo. Cero compromisos, cero ataduras. Aunque era demasiado perfecto para ser verdad… Claro que, en un momento, se me pasó por la cabeza que lo de cero compromisos era solo una treta para amarrarme. Lo descubriría muy pronto, pues si se enojaba porque yo me había ido y la había dejado sola, entendería que no era más que una fachada de mujer independiente. Muchas eran as