"Hana"
Rafael puso todas las bolsas de ropa dentro de la caja de su camioneta negra, que era toda negra, y combinaba mucho con su manera medio misteriosa y casi de chico malo. Cuando terminó de poner las bolsas abrió la puerta del copiloto para mí y me ayudó a subir.
—¡Esta faldita de este vestido me va a volver loco, mi loquita! —habló mientras jalaba el cinturón para asegurarme y después pasó la mano por mi pierna, subiendo hasta mis calzones—. Tal vez no sea en la playa, mi loquita, ya me e