"Hana"
Jalé una silla y me senté frente a Suzy. Miré bien su cara. Su mirada hacia mí era de odio, como si yo fuera la cosa más asquerosa del mundo.
—¿Feliz de verme, mamá? —Pregunté con la ironía goteando en mi voz.
—¡Zorrita! ¡Es todo culpa tuya, Hana! ¡Todo! Te odio, siempre te odié, ¡no tienes idea de cuánto te desprecio! —Suzy me gritó.
—Para que veas, Suzy, yo te amé un día, sabes. Te amé, porque me pusiste en el mundo, sabes esa obligación que uno siente de amar a quien lo parió. Pero