"Hana"
Me dejé caer en la silla cuando Giovana confirmó que la tal amiga de Irlanda era en realidad Mara, ¡esa criatura perversa! ¡Cuánto peligro corrió Giovana! Todavía recordaba las cosas que Mara me hizo. Y cuando entró en mi vida tenía solo dieciocho años, solo podía imaginar cuánto peor se había vuelto.
—Hana, ¿cómo la conoces? —Giovana me miró totalmente confundida.
—Siempre anduvo detrás de Frederico. Créeme, Gi, esa mujer es el demonio. —Avisé.
—Explica eso, mi loca. —Rafael pidió.