"Reinaldo Martínez"
¡Estaba llegando la hora! En menos de un mes estaría fuera de esa jaula, disfrutando la vida en una playa paradisíaca mientras seguía cuidando los contactos de la organización y ganando mi dinero. Era todo lo que quería, esa estupidez de venganza que Kruger seguía repitiendo no me importaba, yo quería una buena vida y dinero, lejos de ese infierno. Mi fuga ya estaba armada, la mía y la del jefe, por la puerta del frente.
Por cierto, esa fuga ya debería haber sucedido, pero