"Jennifer"
Finalmente había conseguido un idiota para hacer mi trabajo aquí en la farmacéutica. No era tan brillante ni tan guapo como Fernando, pero hacía el trabajo por mí. El problema es que perdí días encerrada aquí en la oficina poniéndole las cuerdas a mi títere, pero ahora que ya sabía qué tenía que hacer y cómo tenía que hacerlo, podría volver a distraerme.
—¡Jennifer! —Mi tío entró a mi oficina y no parecía muy amigable.
—¿Sí, tiíto? —Traté de parecer bien dócil, pero ya estaba cansa