"Melissa"
Flavio lograba dar información como si contara una historia de terror, dejando al oyente ansioso y tenso. ¡Hacía pausas dramáticas! Yo estaba casi saltándole encima, estaba ansiosa, con el corazón acelerado, la boca seca y las manos sudorosas. Quería que pudiera dar la información como un locutor de fútbol, hablando sin parar ni siquiera para respirar. Pero él se divertía haciendo ese suspenso.
—¡Ay, Flavio, habla de una vez! —Le pedí y se rió.
—Ah, adoro contarte las cosas. —Tenía