"Melissa"
No sabía cuál de los dos estaba más ilusionado pensando que me engañaba, si Fernando o Enzo, porque obviamente que Fernando viniera a buscarme al trabajo ayer e insistiera en dejarme en mi oficina hoy tenía más que ver con celos que con nostalgia. Ay, estos dos me estaban dando lo que yo quería y ni siquiera tuve que pedirlo, ¡qué buena era la vida!
—¡Hola, muñeca! —Enzo apareció todo presumido en mi oficina—. Me encontré con Nando.
—Sí, él vino a traerme, ya que ayer apareció por a