"Fernando"
Llegué puntualmente al hospital y encontré a mi tío en su oficina en la dirección. Al final estaba hasta más animado de lo que pensé.
—¡Nando! —El tío Álvaro se levantó alegremente para abrazarme.
—¡Tío! Estoy listo para ti. —Le sonreí y su mirada cayó sobre mí llena de alegría.
—¡Sé que estás! Y tenemos un día lleno hoy, pero voy a empezar presentándote a tu asistente, será como tu sombra. —Mi tío fue hasta la puerta y llamó a alguien.
Una joven bajita y de ojos rasgados, con ca