"Leonel"
Ah, pero me estaba divirtiendo tanto con Irina. ¡Esa puta descarada! Pero la zorra todavía tenía fuerzas para salir a encontrarse con el amante. Necesitaba pensar en unos jueguitos más divertidos que apagaran de una vez el fuego en el trasero de esa perra.
Miré el reloj en mi muñeca y sabía que ya casi era la hora de que la meretriz tratara de salir y me estaba encantando nuestro jueguito del gato y el ratón, cada día la dejaba llegar un poquito más lejos y entonces aparecía y la hací