"Ricardo"
Después de que salimos de la casa de Patricio, llevé a Anabel a casa y la llené de cariño y cuidado. Necesitaba saber que era amada y querida y me esforcé al máximo para que se sintiera así y logré sacar las preocupaciones de su cabeza, al menos esa noche. Pero en la mañana siguiente ya estaba distraída y cabizbaja de nuevo.
—Chica bonita, ¿qué pasa? Comparte conmigo lo que te está dejando así. —La saqué de la silla donde estaba sentada a mi lado, la puse en mi regazo y acaricié su c