"Anabel"
Mi hermano no parecía muy dispuesto a ceder, lo conocía, cuando se le metía algo en la cabeza difícilmente desistía. Estaba listo para contra argumentar conmigo, pero Rick intervino antes de que Donaldo hablara.
—Ella tiene razón, Don. Pasarle esas acciones es como ponerle una diana con un letrero luminoso en la espalda. —Rick me apoyó y me sentí agradecida.
—¿Pero entonces qué hacemos? ¿Dejamos que siga creyendo que manda en todo? —Donaldo estaba frustrado.
—¡En realidad él manda!