"Ricardo"
Pasé el día ansioso, aunque sentía una alegría que no me permitía quitar la sonrisa de la cara. Preparé con cuidado cada detalle que dependía de mí para esa boda. Mis amigos se sentaron conmigo después de que me arreglé y tuvimos un momento de consejos pos matrimoniales y muchas risas con lo domesticados que nos dejaban esas mujeres y a merced de sus deseos. Pero pescaron nuestros corazones, eran de hecho nuestras dueñas y eso nos alegraba.
—Bueno, señores, me tengo que ir. Melissa m