"Ricardo"
Era mañana de sábado finalmente y le dije que había programado un almuerzo con nuestros amigos, pero en realidad era el día que le propondría matrimonio. Cuando llegamos a la recepción, los otros ya estaban esperándonos, como si fuera solo otra mañana de sábado en el club.
—¿Dónde están los niños? —Ana preguntó mientras saludaba a todos ahí.
—Están con las niñeras, ¡porque nos vamos al spa! Nos merecemos un masaje. —Lisa respondió. —Chao, muchachos, pórtense bien.
Le di un beso a A