"Ricardo"
Tengo que admitir que las chicas trabajaron muy bien. Finalmente nos estábamos mudando a nuestra casa. Había quedado todo muy hermoso y de hecho, cuando entré a la casa después de todo listo, tuve la sensación de estar en una villa italiana. Era encantador, acogedor, hermoso y alegre. La tal mesa de comedor que Anabel compró era simplemente gigante, era una mesa para una familia grande y unida y me daba ganas de verla completa.
Me sorprendió la energía de Anabel, con todo lo que esta