"Lisandra"
Cuando su boca tocó la mía sentí como si miles de mariposas batieran sus alas delicadas dentro de mí, no solo dentro de mi estómago, sino dentro de mí entera sentí esa revoloteada delicada y deliciosa que me dejó erizada.
Al segundo siguiente, fue como si mi corazón parara de latir y sentí miedo de que simplemente se alejara con rabia, como pasó en mi cuarto cuando tenía quince años. Pero no se alejó, me besó más y más.
Entonces me sentí en caída libre, como si hubiera saltado haci