"Patricio"
No sabía si enojarme con mi amigo o agradecerle la interrupción. En el momento en que escuché la voz de Alessandro cerré los ojos y me alejé de Lisandra. Ella se puso más que apenada, se levantó rápidamente con la cabeza baja y con un permiso algo torpe salió de mi oficina, tropezándose con el sillón que había al lado del sofá.
Alessandro siguió la escena con los ojos y tan pronto como ella cerró la puerta se dejó caer en el sillón con el que tropezó y empezó a reírse como un loco.